(Especial, de Trama Ciudadana). Un informe de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y otros aportes de especialistas coinciden en que la situación del actual y único puente Chaco - Corrientes es “complicada” por el paso de 27.000 vehículos por día, lo que demanda nuevas medidas de ordenamiento del tránsito. En caso de construirse el segundo viaducto entre ambas provincias, ese tránsito se aliviaría en un 30 por ciento.
El puente General Belgrano, inaugurado en 1973, tiene “un promedio de circulación de 27 mil vehículos por día, del cual un 70 por ciento corresponde al tránsito local entre las ciudades capitales de ambas provincias, y el resto al tránsito es interprovincial, nacional o internacional”. Así lo reveló un informe de la Facultad de Ingeniería de la UNNE. El 30 por ciento restante podría utilizar un segundo puente, el que se pretende construir entre Riachuelo, al sur de la capital correntina, y la ciudad chaqueña de Puerto Vilelas, esquivando así las zonas más pobladas de las dos capitales provinciales. Este último porcentaje correspondería a vehículos que necesitan transitar por las rutas nacionales 11 y 12 sin ingresar a Corrientes y Resistencia.
Estos datos de la universidad permiten dimensionar que, mayormente, las personas que utilizan a diario el puente son oriundas de las ciudades de Resistencia y Corrientes, lo que evidencia una fluida circulación de trabajadores, comerciantes y estudiantes que desarrollan sus actividades en ambos lados del río Paraná. De lunes a viernes, los horarios de mayor circulación son: de 9 a 13 y de 16 a 20.
La cifra no es muy distante de la informada en última publicación de la Dirección Nacional de Vialidad que, en 2025, había señalado que el promedio de paso diario era de 24 mil vehículos.
Para los docentes e investigadores de Ingeniería de la UNNE, la situación del único puente, que posee solamente dos carriles, es complicada. “Los números muestran un congestionamiento absoluto, fundamentalmente en horas pico”, afirmó el ingeniero Benicio Szymula.
La UNNE, en su informe, recomendó al Estado nacional tomar un conjunto de medidas de ordenamiento del tránsito para evitar accidentes viales, demoras y daños en la estructura del puente General Belgrano. Las medidas son: “control de pesos, radares de velocidad y pilotes de protección laterales”. Los pilotes son para reforzar las actuales defensas del puente teniendo en cuenta el paso de barcazas que pueden dañar su estructura en caso de accidentes.
Por otro lado, en abril de 2026, al participar de una audiencia pública convocada por el Estado correntino en la Facultad de Derecho de la UNNE, el ciudadano e ingeniero civil, José Vexelman, dio un panorama alarmante sobre la situación actual del puente General Belgrano y reiteró la necesidad de construir el segundo viaducto. “El puente se convirtió en una avenida urbana congestionada que llegó al límite”, afirmó.
Vexelman explicó que el paso de vehículos “supera ampliamente los niveles previstos porque la estructura fue diseñada durante la década de 1960”. Recordó que el puente cumplió 53 años en 2026 y sostuvo que “hoy opera al límite de su capacidad”.
El ciudadano Vexelman fue uno de los especialistas en obras de infraestructura que se presentaron en la audiencia pública convocada por el Instituto Correntino del Agua y el Ambiente (ICAA) para exponer sobre el impacto ambiental que tendría el segundo puente interprovincial en caso de construirse.
En septiembre de 2025 se produjo el accidente más grave de ese año en el puente General Belgrano cuando un camión, que iba de Corrientes al Chaco, quedó sin freno, se llevó varios vehículos por delante y murió atropellado un correntino de 57 años de edad que viajaba en moto.